Algunas orientaciones sobre la educación (la educación física)

Javier Olivera Betrán

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Olivera Betrán, J. (2000). Algunas orientaciones sobre la educación (la educación física). Apunts. Educación Física y Deportes, 61, 3-4.

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Abstract

Aprender es como remar contracorriente: en cuanto se deja, se retrocede. Benjamin Britten (1913-1976. Compositor británico) Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso. Confucio (552 ?-479 a.C.) Si educar es un conjunto de mecanismos mediante los cuales intentamos estimular, desarrollar e incorporar a los individuos de nuestra sociedad unos comportamientos que nos parecen adaptativos y útiles para su definitiva conversión en ciudadano de la Aldea Global. Consideramos importante la formación específica del educando para su inserción eficiente en la sociedad, pero sin marginar la formación humana de aceptación de las diferencias, tolerancia y solidaridad con los demás y respeto con el medio ambiente. La educación consiste en enseñar a utilizar los conocimientos y las experiencias de forma positiva, y ese es un arte muy difícil porque nos debemos enfrentar con la ética, las ideologías y la política. Desde el punto de vista de los Derechos Humanos, la educación la podemos definir como un derecho humano fundamental que resulta clave para el desarrollo sostenible y el advenimiento de la paz (no obstante, en el año 2000, todavía permanecen 113 millones de niños sin escolarizar y 875 millones de adultos analfabetos). Una educación de calidad se constituirá, sin duda, en el mejor motor de desarrollo económico para cualquier país y, además, en un elemento esencial e imprescindible de realización personal del individuo de cualquier grupo o clase social. La educación física, como parte imprescindible de la educación general del individuo, tiene un importante papel que jugar en este decisivo proceso. Lograr que nuestra disciplina se fundamente en métodos y contenidos auténticos que reflejen los valores y la identidad cultural de cada territorio y que, además, contribuya al desarrollo eficaz y armónico de la personalidad del educando. Conseguir una educación física sin exclusión ni discriminación que tenga en cuenta de manera particular a los grupos marginados en los sistemas actuales. Aprovechar y adaptar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, sin menoscabar la naturalidad y contextualización de nuestra materia. Concienciar a los alumnos en el respeto por el medio ambiente. No obstante, la educación física actual, al igual que la educación en general, está dominada en gran medida por antiguos criterios mecanicistas, en los que está más presente adiestrar que experimentar potencialidades propias, se fomenta más el memorizar que el razonar, la docilidad y la obediencia que la autonomía, se cultiva el seguidismo y la pedagogía del modelo y se penaliza la crítica y la discrepancia. Se abusa de los castigos psicológicos (malas notas, ridículos, gritos, etc.). En síntesis, la educación física actual constituye un modelo excesivamente autoritario, arbitrario y rígido que no ayuda a desarrollar un criterio independiente en los alumnos, lo que genera una pérdida de confianza en sí mismos y bajos niveles de autoestima y, en algunos casos, cierto temor. Cada generación reescribe la historia planteando nuevas cuestiones en función de sus experiencias y sensibilidades. A punto de inaugurar el tercer milenio de nuestra historia, lo individual, lo social y lo ecológico aparecen como las preocupaciones fundamentales de nuestro mundo frente a los despropósitos provocados por la ausencia de valores morales y la falta de orientación espiritual, por el desencuentro entre los pueblos y el cuestionamiento de la universalidad de los derechos humanos, por el crecimiento sin límites y la primacía de la lógica del mercado sobre la lógica de las necesidades.

ISSN: 1577-4015

Published: July 1, 2000