El cuerpo va a la escuela. Por una E.F. renovada

Andrea Imeroni

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Imeroni, A. (1985). El cuerpo va a la escuela. Por una E.F. renovada. Apunts. Educación Física y Deportes, 01, 29-38.

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Abstract

Del cesto de las oportunidades recobradas, sale con su fascinación plástica, regulada por nuevos pífanos mágicos, LA CORPOREIDAD; se insinúa con los ojos preñados de nuevos significados en una sociedad siempre dispuesta a negarla e incapaz de introducirla en la probeta ce las nuevas alquimias. Nuevos magos, hechiceros, brujas, duendes, y también músicos con pífanos desafinados la cantan por las calles del mundo sorprendiendo y maravillando a los sincuerpo, esclavos de la sociedad que consume. Redescubrimos paso a paso briznas de la historia de nuestras negaciones en la que el cuerpo, el eterno tabú, ocupa un lugar fascinante y misterioso. La Educación, hecho unificante por definición, recobra parte de su propia esencia y parece redescubrir aquello que jamás pudo evitar tener en consideración: el Cuerpo. La familia, la escuela, la sociedad; sienten desde hace poco en su interior, de manera determinante, esta presencia renovada, fascinante y comprometedora, creativa y conservadora, fantástica y estereotipada, descubierta y consumada e, incapaces de recibir su valor natural y en cierto sentido revolucionario, confían la corporeidad a nuevos expertos, por lo general siervos y fabricantes de sistema. Así es como se engloba todo sin renovarlo, sino produciendo nuevos consumos; conocerse, comunicar, estar juntos, educar, crecer y desarrollarse hallan recetas nuevas y atractivas que inducen cada vez más a encerrarse en el propio microcosmos operativo y personal. Es el reflujo operante el que acepta lo nuevo para convertirlo en moda, y el que usa la moda para confeccionar disfraces cada vez más particulares e interesantes. Al observador que forma parte de este mundo y no sabe, porque objetivamente no puede, alzarse por encima para observar, le gustaría examinar más aspectos, dado el carácter generalizador y general del tema, pero reparando a posteriori en que el espacio tiempo es limitado y que se ve obligado a centrarse sobre un dato parcial, acepta de “hablar” del cuerpo, ya que el folio no puede desarrollar la tridimensionalidad, y restringir el campo al Cuerpo que va a la Escuela. ¿Desde cuándo el cuerpo va a la escuela? Desde hace al menos 2500 años! Ablandado, menospreciado, escarnecido, templado, entrenado, revisado, aceptado, marginado, fragmentado, negado ha marcado con carácter indeleble por su presencia, incómoda, pero irrenunciable por ser esencia misma del hombre, la educación de la humanidad, antes y después de la invención del ambiente educativo.

ISSN: 2014-0983

Published: July 1, 1985