NUESTRA PORTADA. Jugar en la calle

Ramon Balius

Idioma del original

Citación

Balius i Juli, R. (2008). OUR COVER PAGE. Playing in the street. Apunts. Educación Física y Deportes, 92, 91-93

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Resumen

Esta vez Nuestra Portada tiene un carácter excepcional. La ocupan dos obras del que fue el “ninotaire” (dibujante de humor inteligente) más importante de nuestro país: Francesc Vila i Rufas, conocido por todos como Cesc (1927–2006). Ambos dibujos destacan por sus inconfundibles características de sencillez y, a la vez, de grandeza argumental, que nos han movido a titular este comentario como “Jugar en la calle”. Comenzaré recordando mi precaria experiencia de infancia y primera juventud en esta actividad de índole “suburbana”. Son muchas las personas de mi edad que en algún momento de sus primeros años han jugado en la calle. Recuerdo que la primera vez que lo hice fue hacia 1938, en Sant Boi de Llobregat (denominado entonces Vilaboi), jugando al fútbol. Pasé unos meses en este pueblo huyendo de las bombas que caían sobre Barcelona. También por aquel tiempo, o quizá uno o dos años después, tuve el deseo, que no he podido satisfacer, de deslizarme sobre unos artefactos de madera con ruedas de cojinetes de bolas por la calle de Enric Granados, donde vivía (los construían los chicos del barrio, en formas rudimentarias, que hoy recordarían a los patinetes o los “skateboards”). Durante el bachillerato, al salir de la Escuela Pia de Balmes esquina con Travesera de Gracia, algunas veces había jugado también a fútbol en la calle Tuset, que por aquellos años no estaba bien urbanizada y tenía unas aceras amplísimas sin asfaltar. En los primeros cursos de la carrera de Medicina, participé en unos continuos e inacabables partidos de fútbol que, desde primera hora de la mañana y hasta el mediodía, se organizaban diariamente en el patio claustrado de la Facultad. Generalmente jugábamos entre clase y clase, aunque existía un núcleo de jugadores entusiastas que no entraban en las aulas en ningún momento. Esta competición se clausuró al cabo de bastantes años, cuando el Decano decidió adornar el patio con diferentes parterres de flores que todavía perduran.

ISSN: 1577-4015

Publicado: 1 de abril de 2008